Durante los últimos meses, ERACIS+ ha continuado desarrollando talleres, encuentros y actividades comunitarias centradas en el bienestar, la participación y la mejora de la inserción sociolaboral de las personas participantes, generando espacios de apoyo, aprendizaje y convivencia en diferentes municipios andaluces.
Desde ERACIS+ se sigue impulsando un trabajo de proximidad en el territorio que pone a las personas en el centro, combinando acciones de acompañamiento emocional, participación comunitaria y orientación hacia la mejora de oportunidades formativas y profesionales. A través de una programación sostenida en el tiempo —con talleres, reuniones y actividades en grupo— se continúa ofreciendo a las personas participantes espacios donde sentirse escuchadas, adquirir herramientas útiles para su vida cotidiana y fortalecer redes de apoyo que repercuten directamente en su proceso de inclusión social.
En este periodo, las acciones desarrolladas han tenido como eje común la creación de entornos seguros y dinámicos, donde el aprendizaje y la convivencia se convierten en motores de cambio. El trabajo grupal no solo facilita el desarrollo de habilidades personales y sociales, sino que también refuerza la confianza, la motivación y el sentido de pertenencia, elementos clave cuando se afrontan itinerarios de mejora personal y sociolaboral.
El 10 de octubre de 2025, con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, se llevó a cabo en Huelva un taller enfocado en el autocuidado y en la importancia de prestar atención a la salud emocional. Fue una actividad especialmente participativa, en la que se trabajó la expresión de emociones desde un enfoque respetuoso y cercano. El encuentro permitió abrir un espacio cómodo de reflexión, donde las personas asistentes pudieron compartir experiencias, reconocer emociones y poner sobre la mesa la necesidad de cuidarse también desde lo psicológico y lo social. Este tipo de acciones contribuyen a normalizar el cuidado emocional y a reforzar herramientas que ayudan a afrontar momentos de estrés o incertidumbre.
Más adelante, el 23 de diciembre, se organizó una salida al Parque de las Ciencias de Granada con el grupo de Roquetas de Mar. Durante la visita, las participantes recorrieron distintas exposiciones, el Biodomo y el Planetario, en una jornada que combinó cultura, curiosidad y convivencia. Además del componente educativo, la actividad favoreció el fortalecimiento de vínculos entre las participantes, mejorando la cohesión grupal y generando recuerdos compartidos que refuerzan la motivación y el compromiso con el proceso. Estas experiencias, fuera del entorno habitual, aportan también oportunidades para entrenar habilidades sociales y de participación en contextos comunitarios.
El 15 de enero, en Málaga, se celebró una reunión de trabajo centrada en mejorar y ampliar las oportunidades formativas y las prácticas profesionales. En este encuentro se valoraron distintas opciones para seguir reforzando los itinerarios de inserción, identificando posibles vías de colaboración y recursos que faciliten el acceso a formación y empleo. Este tipo de espacios de coordinación resultan fundamentales para adaptar las respuestas a la realidad del mercado laboral y para construir puentes que conecten a las personas participantes con oportunidades concretas, sostenibles y alineadas con sus objetivos.
En Vícar, por su parte, se han mantenido los encuentros del Espacio Nosotras, una iniciativa que se consolida como un lugar de acompañamiento emocional en un entorno cercano y de confianza. A través de talleres centrados en el reconocimiento y la gestión de emociones, se trabaja la autoestima, la comunicación y el cuidado personal, reforzando herramientas que impactan directamente en la estabilidad y en la capacidad de afrontar procesos de cambio. La continuidad de estos espacios permite sostener el acompañamiento y fortalecer progresivamente la autonomía emocional.
En El Ejido, se realizaron actividades en la Balsa del Sapo que combinaron un paseo guiado con un taller de aromaterapia. Estas acciones facilitaron el contacto con el entorno natural, promovieron el bienestar y fomentaron la participación del grupo desde una experiencia práctica y compartida. El vínculo con el entorno, la desconexión de la rutina y la vivencia comunitaria se convierten en elementos que favorecen la regulación emocional, la motivación y la apertura a nuevas experiencias.
Con todas estas actividades, ERACIS+ continúa trabajando en el territorio promoviendo espacios que contribuyen al bienestar personal y al fortalecimiento de la comunidad, entendiendo que la inclusión social y la inserción sociolaboral requieren un abordaje integral y sostenido. La participación, el acompañamiento y el aprendizaje compartido siguen siendo pilares fundamentales para avanzar hacia oportunidades más reales, estables y accesibles para todas las personas.





