El centro UED Cuevas del Almanzora recibe la visita del párroco Don Antonio y acoge una jornada de fe y comunidad

El pasado 13 de febrero, el centro UED Cuevas del Almanzora vivió una jornada especialmente significativa con la visita del párroco Don Antonio, la celebración del sacramento de la unción de los enfermos y la donación de la imagen de la Virgen del Carmen, patrona del municipio, en un encuentro que contó además con la participación del coro de adultos de la Iglesia Nuestra Señora de la Encarnación.

La vida comunitaria del centro se llenó de emoción y recogimiento con la visita de Don Antonio, párroco de la localidad, que acudió para compartir un momento de cercanía y acompañamiento espiritual con las personas usuarias. La jornada se desarrolló en un ambiente de respeto y calidez, en el que se puso en valor la importancia de generar espacios que favorezcan el bienestar integral, atendiendo también a la dimensión emocional y espiritual de quienes conviven y participan en el día a día del centro.

Uno de los momentos centrales del encuentro fue la celebración del sacramento de la unción de los enfermos, un acto profundamente simbólico y reconfortante para muchas de las personas presentes. La celebración se vivió como una oportunidad de apoyo, consuelo y esperanza, en la que cada gesto y cada palabra ayudaron a reforzar el sentido de comunidad y el acompañamiento mutuo.

Durante la visita tuvo lugar también un hecho muy especial para el centro: la donación de la imagen de la Virgen del Carmen, patrona de Cuevas del Almanzora. La llegada de la imagen fue recibida con alegría y emoción por parte de las personas usuarias, que expresaron la importancia que tiene para ellas poder contar con un referente de devoción y tradición local dentro del propio espacio. Desde ese momento, la imagen se convierte en un símbolo cercano que acompaña la rutina diaria del centro y fortalece el vínculo con la comunidad del municipio.

La jornada contó además con la participación del coro de adultos de la Iglesia Nuestra Señora de la Encarnación, cuya presencia aportó un componente especialmente emotivo a la celebración. A través de sus voces y cantos, se generó un ambiente de unión y recogimiento que fue muy valorado por todas las personas asistentes. La música, compartida desde la cercanía y la generosidad, contribuyó a crear un espacio de convivencia en el que se sintió el apoyo de la comunidad parroquial.

Para las personas usuarias, esta visita supuso una gran alegría y satisfacción, no solo por la celebración en sí, sino por lo que representa: sentirse acompañadas, reconocidas y conectadas con las tradiciones y la vida social del municipio. Tal y como trasladaron durante la jornada, poder rezar a la Virgen diariamente se vive como un gesto sencillo pero profundamente significativo, que aporta serenidad, fortaleza y un sentido de continuidad emocional en el día a día.

Desde Asociación Engloba agradecemos a Don Antonio su cercanía y disposición, así como al coro de adultos de la Iglesia Nuestra Señora de la Encarnación por su participación y contribución a una jornada tan especial. Este tipo de encuentros refuerzan el valor de la colaboración con el entorno comunitario y ayudan a seguir construyendo espacios de cuidado, respeto y dignidad para las personas a las que acompañamos.

ASOCIACIÓN ENGLOBA