Los menores del programa de Protección Internacional Canarias 50 disfrutan de una jornada científica en el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología
Los chicos y chicas del programa de Protección Internacional Canarias 50 participaron en la jornada de puertas abiertas del Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, donde vivieron una experiencia educativa única para aprender sobre ciencia, innovación y tecnología de forma dinámica y divertida.
El Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología celebró recientemente una jornada de puertas abiertas en la que los visitantes pudieron descubrir, de manera interactiva, distintos ámbitos de la ciencia, la tecnología y la innovación. Los menores del programa de Protección Internacional Canarias 50, gestionado por Asociación Engloba, participaron activamente en esta iniciativa, disfrutando de una jornada educativa cargada de curiosidad, aprendizaje y diversión.
Durante la visita, los chicos y chicas exploraron de primera mano cómo funcionan los sets de televisión, se adentraron en el mundo del piragüismo virtual impulsado por inteligencia artificial, disfrutaron de una película en 3D sobre la naturaleza, conocieron el origen volcánico de las Islas Canarias y hasta se sintieron como auténticos pilotos gracias a los simuladores de vuelo del museo. Cada experiencia combinó el entretenimiento con el aprendizaje, despertando el interés de los menores por el conocimiento científico y tecnológico.
El equipo educativo destacó la importancia de acercar a los jóvenes a espacios culturales y científicos, que además de favorecer su integración social, permiten reforzar sus conocimientos y desarrollar habilidades cognitivas, creativas y sociales en un contexto enriquecedor.
Desde Asociación Engloba se valora muy positivamente la participación en este tipo de iniciativas, que no solo amplían el horizonte educativo de los menores, sino que también contribuyen a su desarrollo personal, autonomía y sentido de pertenencia. Tal como señalan sus educadores, “aprender de forma activa y vivencial ayuda a los chicos a descubrir su potencial y a mirar el futuro con ilusión y confianza”.
La jornada en el Museo Elder dejó en todos ellos una experiencia inolvidable, combinando ciencia, diversión e inclusión, y recordando que el conocimiento también puede ser una puerta hacia la curiosidad, la convivencia y el crecimiento personal.





