Las jóvenes del PAI FSE Almería comparten el Iftar, creando un nuevo hogar durante el Ramadán
Una celebración cargada de espiritualidad, hermandad y vínculos que trascienden lo religioso
Durante este mes de Ramadán, millones de personas musulmanas en todo el mundo celebran un tiempo de reflexión espiritual, ayuno, oración y comunidad. Uno de los momentos más significativos de cada jornada es el Iftar, la comida con la que se rompe el ayuno al caer el sol. Esta tradición va mucho más allá del acto de comer: es un momento de unión, generosidad y reencuentro con los valores de solidaridad y hermandad.
En el PAI FSE Almería, este Iftar ha cobrado un significado aún más profundo. Las jóvenes residentes, lejos de sus familias y de sus hogares de origen, encuentran en esta celebración una oportunidad para reconstruir vínculos, sentirse acompañadas y formar una nueva familia entre ellas, tejida a base de respeto, cariño y experiencias compartidas.
Un gesto de respeto, empatía y comunidad
Las educadoras del programa, conscientes del valor simbólico y emocional de este momento, decidieron preparar junto a las jóvenes la comida del Iftar, compartiendo no solo los alimentos, sino también el significado espiritual y cultural de esta tradición sagrada. Cocinar juntas, esperar la puesta de sol, y sentarse alrededor de la mesa fue un acto lleno de intimidad, cuidado y humanidad.
Más allá de lo religioso: valores universales
En muchas culturas musulmanas, invitar a otras personas a romper el ayuno es un gesto cargado de simbolismo, que refleja hospitalidad, generosidad y la importancia del compartir. En el entorno del PAI, este gesto también fomenta la cohesión del grupo, la empatía mutua y el aprendizaje intercultural entre jóvenes y profesionales.
Desde Asociación Engloba, se valora profundamente este tipo de acciones que, más allá del acompañamiento educativo, se convierten en espacios reales de encuentro humano, donde se rompen las barreras culturales y se construyen puentes de confianza, respeto y comprensión.
El iftar de este Ramadán en el PAI FSE Almería no solo llenó los platos, sino también los corazones.





