La paz como forma de convivir: un taller intercultural en el AH CENG3 Villa H

El centro CENG3 Villa H de Atención Humanitaria, ha celebrado un taller participativo centrado en la paz entendida desde lo cotidiano, lo personal y lo comunitario, promoviendo el encuentro intercultural, la expresión emocional y el compromiso con una convivencia basada en el respeto.

En el Centro de Atención Humanitaria AH CENG3 Villa H se ha desarrollado un taller participativo dedicado a reflexionar sobre la paz como una forma de vivir y convivir. La actividad se diseñó como un espacio seguro y cercano para fomentar el diálogo, el reconocimiento de la diversidad cultural y la construcción de vínculos positivos dentro del centro, conectando la paz con acciones sencillas del día a día.

La jornada comenzó con el taller “La paz en mi vida”, un espacio de reflexión en pequeños grupos donde los chicos compartieron, de forma voluntaria, qué significa para ellos la paz, en qué momentos se han sentido en calma y qué pequeños gestos o rutinas les ayudan a recuperar tranquilidad. Este primer bloque permitió poner en palabras emociones y experiencias personales, favoreciendo la escucha activa y el respeto por las vivencias de cada compañero.

A continuación, se realizó el Mural Intercultural de la Paz, una propuesta creativa sin barreras idiomáticas que facilitó la participación de todo el grupo. A través de dibujos, símbolos, colores, palabras en lengua materna y referencias a personas que han promovido la paz, los chicos construyeron de manera colectiva un gran mural bajo el lema “La paz no es solo un día, es una forma de convivir”, que quedará expuesto en el centro como símbolo visible de unión, diversidad y convivencia.

El taller continuó con la dinámica “Gestos cotidianos de paz”, en la que los participantes trasladaron la reflexión a la acción identificando comportamientos concretos que generan paz en la convivencia: escuchar sin juzgar, ayudar a quien llega nuevo, respetar turnos, pedir perdón, hablar desde el diálogo y resolver conflictos sin violencia. Como cierre de este bloque, los chicos se comprometieron a poner en práctica algunos de estos gestos durante la semana, reforzando la corresponsabilidad en el clima comunitario del recurso.

Por último, la actividad finalizó con “Música y palabras del mundo”, un espacio para conectar culturas a través de canciones, refranes y palabras relacionadas con la paz en distintos países. De esta dinámica surgió una lista común y un pequeño “diccionario de la paz”, que sirvió para compartir identidades, fortalecer el sentimiento de pertenencia y celebrar la diversidad como un valor.

El taller ha sido una experiencia especialmente enriquecedora que refuerza la convivencia, el respeto y la construcción de paz desde los gestos más sencillos. Desde Asociación Engloba se destaca la importancia de seguir generando espacios interculturales en los recursos de Atención Humanitaria, donde la convivencia se construye cada día con participación, escucha y cuidado mutuo, convirtiendo la paz en una práctica cotidiana y compartida.

ASOCIACIÓN ENGLOBA