Con el objetivo de fomentar la inclusión social y el bienestar emocional de jóvenes solicitantes de protección internacional, se organizó una jornada de convivencia en el Parque Oromana, en el municipio sevillano de Alcalá de Guadaíra.
Una experiencia de integración en la naturaleza
La salida, desarrollada dentro de los itinerarios de acompañamiento del programa, tuvo como propósito reforzar aspectos clave del proceso de integración como el aprendizaje del idioma, la orientación laboral y las habilidades para la vida diaria.
Además, la jornada permitió trabajar la autonomía personal, fortalecer la autoestima y favorecer el intercambio cultural entre los participantes, generando un ambiente de confianza y colaboración.
Vínculos que fortalecen la inclusión
El contacto con la naturaleza y la convivencia en un espacio relajado y seguro facilitaron la creación de vínculos afectivos y un sentido de comunidad, aspectos fundamentales para el desarrollo emocional y social de los jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Desde la entidad se valora muy positivamente este tipo de iniciativas, que combinan formación y ocio, y que son clave para avanzar en una inclusión real y duradera. Se continuará trabajando para ofrecer espacios que favorezcan el crecimiento personal y la participación activa en la sociedad de acogida.