Carnaval intergeneracional: menores solicitantes de Protección Internacional y personas mayores comparten una jornada de convivencia e inclusión
Un grupo de menores solicitantes de Protección Internacional ha participado como voluntariado en una celebración de Carnaval junto a personas mayores usuarias del centro de día “Todo Residencia”, en un encuentro marcado por la alegría, el intercambio cultural y la construcción de vínculos entre generaciones.
La celebración del Carnaval se convirtió en una oportunidad para unir generaciones y culturas a través de la convivencia. Un grupo de menores solicitantes de Protección Internacional participó de forma voluntaria en una actividad especial junto a personas mayores usuarias del centro de día “Todo Residencia”, en una jornada que puso en el centro la inclusión social, el respeto y la participación comunitaria.
La iniciativa, organizada en colaboración entre el equipo educativo del recurso de acogida y el centro de día, nació con el objetivo de crear un espacio de encuentro donde mayores y jóvenes pudieran compartir tiempo, experiencias y aprendizajes. A lo largo de la mañana, los menores se implicaron activamente en la decoración del espacio, aportando creatividad y entusiasmo desde el primer momento.
El encuentro incluyó momentos de música y baile en los que los jóvenes compartieron tradiciones de sus países de origen, generando un ambiente cercano que invitó a la participación. Uno de los instantes más celebrados fue el desfile de disfraces, en el que mayores y menores recorrieron juntos el espacio festivo, entre aplausos, sonrisas y complicidad. Además, se desarrollaron talleres creativos donde trabajaron en equipo elaborando máscaras y complementos carnavalescos, favoreciendo la cooperación y el intercambio intergeneracional.
Más allá de lo festivo, la actividad tuvo un impacto significativo en el plano social y emocional. Para los menores, participar como voluntariado supuso un refuerzo de su autoestima y de su sentimiento de pertenencia, al sentirse parte activa de la comunidad. Al mismo tiempo, el encuentro contribuyó a reducir estereotipos y a derribar barreras culturales desde la cercanía y el trato cotidiano. Por su parte, las personas mayores destacaron la energía, el entusiasmo y la riqueza cultural aportada por los jóvenes, valorando especialmente el clima de respeto y alegría compartida.
Desde la organización se subraya la importancia de este tipo de acciones, que favorecen la convivencia intercultural, impulsan la solidaridad y refuerzan el tejido social, especialmente en contextos donde construir espacios inclusivos y de apoyo mutuo resulta esencial.
La jornada concluyó con una merienda compartida y el compromiso de dar continuidad a futuras acciones conjuntas, consolidando así un puente de unión entre generaciones y culturas a través de iniciativas comunitarias que promueven la integración y la participación activa.





