Una visita muy esperada que devuelve emoción y serenidad a nuestros mayores
Después de muchos años sin poder acceder a la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, las personas usuarias del centro de día han vivido una jornada especialmente emotiva, marcada por la ilusión, el recogimiento y la satisfacción de volver a recorrer este espacio tan significativo para ellas.
La visita ha supuesto un momento muy especial para nuestros mayores, que han podido disfrutar de cada rincón del templo y reencontrarse con un lugar cargado de recuerdos, simbolismo y valor emocional. Para muchas de las personas asistentes, volver a entrar en la iglesia ha sido una experiencia profundamente esperada, vivida con emoción y con una gran sensación de paz interior.
Durante el recorrido, los asistentes han podido contemplar imágenes de gran devoción como Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Esperanza Macarena y el Santísimo Cristo de la Salud, entre otras. La visita ha permitido no solo acercarse de nuevo al patrimonio religioso y cultural de su entorno, sino también compartir un espacio de calma, espiritualidad y convivencia.
La jornada ha contado además con la acogida de Don Antonio, párroco de la iglesia, quien dedicó unas palabras de cariño a las personas usuarias y puso en valor también la labor que desarrollan los profesionales del centro de día. Su cercanía contribuyó a hacer de esta visita una experiencia aún más entrañable para todas las personas presentes.
Desde Asociación Engloba queremos agradecer especialmente la colaboración de los voluntarios y voluntarias de Cruz Roja y de Don Antonio, cuya implicación ha hecho posible esta visita extraordinaria. Actividades como esta refuerzan el bienestar emocional de nuestros mayores y les permiten seguir participando en experiencias significativas que conectan con su historia, sus vivencias y sus sentimientos.




