El programa PI Menores Canarias descubre el Museo Canario: una jornada de ocio educativo y solidaridad bajo la lluvia
Menores del recurso de Protección Internacional PI Menores Canarias visitan el Museo Canario para conocer la historia y la arqueología de Gran Canaria, en una jornada que combinó aprendizaje, convivencia y gestos de apoyo mutuo.
El pasado 26 de noviembre de 2025, un grupo de chicos y chicas del programa PI Menores Canarias, recurso de Protección Internacional gestionado por Asociación Engloba, realizó una visita al Museo Canario, un espacio con gran carácter y personalidad donde se conservan múltiples restos materiales de la población histórica y prehistórica de Gran Canaria, así como piezas procedentes de otras islas del archipiélago canario.
La salida se organizó con el objetivo de descubrir diferentes rincones de la ciudad y acercar nuevas alternativas de ocio a los y las menores del recurso, fomentando la curiosidad, el interés por la cultura y un tipo de ocio más educativo. Para muchos de ellos y ellas, se trató de una primera aproximación a la riqueza histórica y arqueológica de la isla.
A pesar de las dificultades que en ocasiones surgen por la barrera idiomática, el grupo se mostró especialmente interesado por algunos de los elementos más llamativos de la exposición, como los recipientes de cerámica, los restos óseos y varias colecciones arqueológicas de cráneos y restos animales, entre otros materiales. Estos objetos despertaron preguntas, comentarios y miradas de sorpresa, convirtiéndose en un recurso didáctico de gran valor.
De regreso al centro de acogida, y aun con las fuertes lluvias que acompañaron parte del trayecto, el grupo aprovechó un alto en el camino para refugiarse, compartir unos refrescos y fortalecer la convivencia, generando un espacio de conversación y cercanía entre menores y profesionales.
Uno de los momentos más significativos de la jornada se produjo durante la espera de la guagua municipal. Ante la intensidad de la lluvia, la mayoría de los chicos y chicas se colocaron en círculo para proteger a una compañera situada en el centro, en un gesto espontáneo que expresó solidaridad, cuidado y apoyo mutuo. Esta escena, sencilla pero cargada de simbolismo, resume el espíritu del programa: construir vínculos de confianza, protección y comunidad en el proceso de adaptación a su nueva realidad.
Desde PI Menores Canarias se destaca que actividades como esta refuerzan la integración en el entorno, amplían el acceso a la cultura y promueven valores como la empatía y la cooperación, elementos clave para el desarrollo personal y social de los y las menores atendidos.





