El programa Creciendo en Granada se suma a la reflexión sobre las “violencias invisibles” que viven las mujeres privadas de libertad
Las profesionales del programa Creciendo en Granada, de Asociación Engloba, participan en la mesa redonda “Violencias invisibles: Mujer y cárcel”, una jornada de reflexión y visibilización en el marco del 25N.
En la jornada del 26 de noviembre, las profesionales del programa Creciendo en Granada tuvieron la oportunidad de asistir a una mesa redonda dedicada a reflexionar y visibilizar una realidad con frecuencia olvidada: las violencias invisibles que atraviesan la vida de las mujeres privadas de libertad. Bajo el título “Violencias Invisibles: Mujer y Cárcel”, y en el contexto del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (25N), el encuentro reunió a diversas asociaciones y entidades implicadas en el acompañamiento, apoyo y reinserción de mujeres en situación de encarcelamiento.
La mesa redonda contó con la participación de organizaciones que desarrollan programas tanto dentro del Centro Penitenciario de Granada como durante los permisos y procesos de salida que estas mujeres pueden disfrutar. A través de sus intervenciones se presentaron iniciativas que buscan reforzar la autonomía personal, el bienestar emocional, la formación laboral y la reconstrucción de los lazos sociales y familiares, pilares esenciales para avanzar hacia una reinserción real y efectiva.
Desde el equipo técnico del centro penitenciario se subrayó la importancia de impulsar políticas sociales que garanticen un acompañamiento integral antes, durante y después del cumplimiento de las condenas. En este sentido, se destacó que la reinserción no debe limitarse al ámbito estrictamente penitenciario, sino extenderse al conjunto del sistema, que ha de facilitar recursos, apoyos y estructuras para que estas mujeres puedan reconstruir sus proyectos de vida en libertad.
Como cierre del acto, varias internas compartieron sus historias de vida, poniendo voz y emoción a experiencias marcadas por la violencia, la exclusión y la lucha personal. Sus testimonios, cargados de fortaleza, resiliencia y esperanza, recordaron la importancia de escuchar y reconocer estas voces, que rara vez encuentran espacios de expresión pública.
La jornada concluyó con un mensaje unánime entre las personas participantes: visibilizar estas violencias invisibles es un paso imprescindible para avanzar hacia una sociedad más justa e inclusiva, en la que la reinserción de las mujeres privadas de libertad sea una realidad posible y tangible, y no únicamente un objetivo teórico.






